Cuando nos referimos al bautismo de un bebé, apenas nos detenemos en el término y en el significado de éste, que aporta matices sobre la ceremonia. La fiesta, la celebración, los invitados… ocupan las prioridades de padres y padrinos.

foto Rodrigo J Demirjian-6960

En la ceremonia ‘Bienvenida al Mundo’ de Simboliza (www.simboliza.org), el hijo que acaba de llegar se presenta a los familiares y amigos. Ante ellos, la pareja asume el compromiso de educar y guiar con amor a ese ser para que se convierta en un ser libre, compasivo y feliz. La simbología está muy presente en la celebración a través de los cinco elementos: la Tierra, mediante lentejas y maiz; el Agua, con jarras y frascas; el Fuego, con velas y cirio; el Aire, con molinillos de viento; y el Éter, desde la unión de manos.

En esta ‘Bienvenida al Mundo’ se solicita la colaboración de todos los participantes que lo deseen para aportar valores positivos que apoyen con firmeza el camino que este bebé sólo ha comenzado a andar.

 

EL SIGNIFICADO

Bautismo es un término que deriva, como tantos otros, del griego, de ‘bapto’; su significado es “lavar o sumergir”. Usar el agua para purificar aparece en las tradiciones y en los cultos iniciáticos de babilonios, egipcios, hindúes, griegos, romanos…

Los esenios (siglo II a. d. Cristo), en la secta de Qumran (creyentes en Yahveh), hacían uso del agua como purificadora desde el punto de vista espiritual; matiz y sentido que recogió Juan El Bautista cuando ‘bautizó’ a Jesús en el Jordán, según relatan los evangelios. Los primeros cristianos mantuvieron esta tradición y ‘bautizaban’ sólo a adultos mediante la inmersión (salir del agua tenía el sentido de renacer a una nueva vida).

bautismo jesus

En el siglo III, ya con la Iglesia en pleno auge, las exigencias para recibir el bautismo eran poderosas. El llamado ‘catecumenado’ podía tener una duración de hasta tres años. Sólo se bautizaba a aquellos candidatos suficientemente preparados en doctrina y en liturgia. Será en este momento cuando aparezcan los ‘padrinos’, que no eran otra cosa que ‘avales’ (padrinos y madrinas) que presentaban ‘en sociedad’ a esa persona que decidía ser bautizada, dando fe entre la comunidad cristina de su sinceridad y de que había renunciado a profesiones ‘penadas’ por la iglesia: las de magistrado y soldado.

Será en la Edad Media cuando se generalice el bautismo de los niños y, también, cuando el bautizo comience a ser, de modo mayoritario, un bautizo por ‘infusión’ (el rito actual católico) en lugar de por ‘inmersión’.

bautizo bebe

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *