Padrino/madrina… teóricamente, quien ocupa el puesto del padre o madre en caso de necesidad. Ser elegido para esta función en un bautizo es de suma importancia aunque, actualmente, se trate más de un gesto de cariño y reconocimiento familiar, de un ‘cargo’ simbólico que de algo real. En todo caso, el vínculo se establece.

Un bautizo de hace años (ceremonia que en Simboliza se denomina ‘Bienvenida al Mundo’), normalmente entendido y realizado desde la tradición católica, elegía a los padrinos como garantes de la fe en el pequeño, como ‘guías’ espirituales en su camino (junto a sus padres), supervisores de su proceso educativo, representantes legales en caso de ser requeridos y, sobre todo, sostenedores económicos del niño si fuera necesario. Indudablemente, padres en caso de fallecimiento de estos. Ser elegido padrino (o ser elegida madrina) era un honor y, a la vez, una responsabilidad.

padrinos bautizo

Como decimos, con el paso de los años este puesto en la ceremonia del bautismo ha derivado en ser considerado una especie de ‘tío’ o ‘tía’ especial del bautizado. Eso sí, los padrinos suelen ser siempre personas muy allegadas a los padres, cercanas y queridas. En algunos casos, un padrino de bautizo puede serlo también en la boda (es un modo de reafirmar el lazo ya existente). Y sí: los padrinos también son padrinos para toda la vida; la comunicación, confianza, apoyo y cercanía con los ahijados se presupone mucho más allá de los regalos especiales y hasta tradicionales (como las ‘Monas de Pascua’, que los padrinos tienen por costumbre regalar en Cataluña).

monas de pascua

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